esta casita clásica, de estilo georgiano ubicada en fulham, contiene tres habitaciones y necesitaba una reorganización adaptada al estilo de vida de sus dueños. en primer lugar, la elaboración del proyecto debía tomar en cuenta la ubicación de la casa, situada en un barrio arquitecturalmente protegido, así como la propia casa en si ya que está clasificada “building of merit”. en un segundo lugar, debíamos estudiar su historial ya que ha conocido una serie de cambios desde los años 70.
después de varias reuniones con el ayuntamiento local, obtuvimos el permiso de obra para reformar la parte trasera de la casa. el objetivo era maximizar la introducción de la luz natural en la casa y así minimizar los límites entre espacio interior y exterior. este concepto se logró a través de la edificación de un volumen sencillo, compuesto de un techo de vidrio acompañado de una pared de vidrio corredera generando un dialogo/enlace entre la parte antigua, la parte nueva y el jardín.
la organización interna de la planta baja cambia el vínculo con el espacio. al abrir la cocina, el comedor y el salón, los volúmenes se unifican y benefician así de un aumento de luz natural. la disposición del plano se vuelve flexible gracias a una unidad central de preparación móvil y de un sistema de almacenamiento optimizado. la reorganización del espacio de vida está asegurada por unos armarios altos dentro de los cuales se disimulan unas luces empotradas en la parte superior. así iluminados, los techos crean un ambiente suave y acogedor.
enfocamos la reforma de la primera planta en la reorganización de los espacios y la integración de zonas de almacenamiento en la prolongación de la planta baja. las habitaciones disponen de armarios que van hasta el techo y un banco que contiene cajones profundos ocupa todo el largo/la longitud del cuarto de baño.